Black Sabbath, la legendaria banda británica pionera del heavy metal, culminó su medio siglo de carrera con un concierto final inolvidable, «Back to the Beginning», en el estadio Villa Park de Birmingham, su ciudad natal.
El sábado pasado, el evento reunió a los cuatro miembros originales —Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward— por primera vez en dos décadas, ofreciendo un emotivo regreso a sus raíces. Ante una multitud eufórica en el estadio y millones de espectadores conectados globalmente, la banda ofreció una «misa musical» de más de nueve horas, consolidando su legado con la participación de íconos del metal como Metallica, Slayer y Pantera, y un supergrupo liderado por Tom Morello que rindió tributo a los pioneros.Leer más









